Anibal Beça
(Amazonas, Brasil)
Traducciones del portugués por Juan Carlos Galeano
Anochecer en la vega:
regresan los búfalos
con la luna a cuestas.
La lluvia pasó
dejando leve cambray:
nube de otoño.
¿Adónde irá el pájaro
con su vuelo deshaciendo
las nubes de otoño?
En la Navidad me encuentro,
en el Carnaval me pierdo,
y en marzo renazco.
Hojas sofocadas:
despierta el uirapuru,
la mañana de la selva.
Abril lluvias mil:
¿y qué decir
de las aguas de marzo?
Atroya
(Alajuela, Costa Rica)
El viento sigue,
rebota, trae tu voz
y un corazón...
Tic-tac, tic-tac.
Un segundo tras otro
es más para pensar.
Ventana de mar;
arena, piel y ojos
a dónde irán...
A. Romero
(San Salvador, El Salvador)
en ese día
mis ojos te vieron
y te amé
en otro día
tus ojos no me vieron
y me olvidaste
fría llovizna
en la callada tarde
mi alma en paz
el río sabe
que al callarse muere
al gritar vive
el cielo sabe
que siempre en su inmenso azul
se mece el amor
mi viejo amor
vuela al infinito
y olvídame
Begoña Gamonal
(Barcelona, España)
Temprana vid.
Devora su ornamenta
la filoxera.
Carlos Correa
(Santiago, Chile)
Eleanor Rigby Haikus
en mi ventana
veo que pasan
multitudes solitarias
una mujer busca
tesoros guardados
en arrozales
veo una cara
dejada secando
detrás de una puerta
leo importantes
manifiestos
que a nadie llegan
no alcanzo a amarrar
el hilo de
una media descosida
es de noche,
nadie sabe
que escribo esto
Carlos Fleitas
(Montevideo, Uruguay)
ciruelo en flor
oculto entre tus hojas
crece el otoño
árbol marchito
brillan gotas de lluvia
bajo el neón
desayuno
con miel y tostadas
ni una mosca
vamos arriba
pequeña cometa roja
con la luna
buscando lugar
entre ramas nevadas
el sol se enreda
lejos de todo
el bosque sin caminos
se torna él mismo
Carol Kim
(New York, Estados Unidos)
Al sol dorado
entre dedos encuadro.
Canto de grillo.
En mi lago,
la luna de anoche.
¡Flota tu sonrisa!
El sudor del valle
pulverizan en golpes
los aplausos.
En este agua
soy aquel pez dorado.
¡Es todo un mundo!
El sol borda
pespuntes en mi boca;
¿ven mis sonrisas?
Me derrito,
sé que no es mi culpa:
¡son tus ojos!
Damián Torres
(Buenos Aires, Argentina)
Profunda pena.
Cabalgan en mi alma
fríos jinetes.
Daniel José Montoly
(Ohio, Estados Unidos)
al sentir
de las almas amantes
nada les falta
monje camina
al monasterio gana
la sabiduría
canta el jilguero
ventanas de acero
te escucharán
una flor brotó
del vientre en penumbra
como la noche
medita Yogui
absorbe universo
por los pulmones
habla el silencio
callando ruidos necios
tranquilizando
Dildit
Cerezos en flor.
Vuela mi pensamiento
donde nace el sol.
Sueña el pescador,
corre arrullando el río.
¡Salta una trucha!
Entre sus alas
mi verano al sur llevan
las golondrinas.
Corazón rojo
transparenta su pecho
el petirrojo.
Sombras esquivas,
arbusto alborotado...
¡Pasión de mirlos!
Pañuelo al viento,
el murciélago insomne
despide el día.
Elena Ríos
(Salamanca, España)
Es el amor
un doble garabato
en el papel.
Sobre la mar
las lágimas de lluvia
abriendo ojeras.
En el teléfono
lejana voz se oía
hablando cerca.
Emiliano Martín
(Pensylvania, Estados Unidos)
Cielo apretado
nubes cargadas;
nos llueve seguro.
Me vence el sueño
quiero dormir
junto a tu orilla.
La lluvia me moja;
si me dejo ver
fuera, en la calle.
Filo de la espada
corta a placer;
y a veces sin saber.
La mosca sabe volar
en mis ideas
y pasarse de largo.
Saltaba el caballo
sobre la barra
para beber agua.
Ernesto Núñez
(La Libertad, El Salvador)
Ruge el volcán.
¡Terror en el corazón!
La Vida sigue...
El Amor voraz
de tu alma soberbia
es odio tenaz.
Cálido viento
de tu cantar sencillo
mece mi mente.
Fausto Larraguível
(Jalisco, México)
"Relámpago"
Resplandor mustio
que ciega a las miradas:
luego se esfuma.
"Inoportuna"
Nadie espera que
llueva sobre mojado...
ya viene otra vez.
"Libertad Ominosa"
La luz es cárcel
que persiguen los ciegos:
toda la noche.
"Trigal"
La espiga hendida
se balancea triste:
hasta quebrarse.
"Yesca"
Una luz que no es,
sin que nadie me encuentre:
fuego sin sombra.
"Presunción"
Puedo escribir con
faltas de ortografía
mi único nombre...
Genaro Ortega Gutiérrez
(Barcelona, España)
¡Previo silencio!
Por el vientre materno
busco el tambor.
Un cigarrillo.
Pero ha durado menos
el aguacero.
Llueve en los campos
y unos senos apuntan
la misma queja.
Portal oscuro.
la primera erección
de primavera.
¿Fiesta? ¿Qué fiesta?
son pétalos de almendro,
falso confeti.
A espaldas de la lluvia,
desenredando
hilos de marionetas.
Graciela Wencelblat
(Buenos Aires, Argentina)
Veo la nervadura
¿rosa u hoja?
ambas me emocionan.
La montaña nevada
muestra la flor
el universo sonrie.
Del mar llega viento
huele, llora
por mí o por la otra.
Mañana día de luz
para perdonar
algunos no podemos.
El campo canta
así yo en mi casa
si él está allí.
El pájaro saltarín
lleva y trae
canciones y miel.
Harmatan
(Almería, España)
el mar
las gaviotas
soledad
Iván Azuara Hernández
(Veracruz, México)
cae agua
llueven gotas rojas,
no caigan más...
siente monte,
lágrimas del aire
tacto de nube.
llora aire,
juega río hondo
abandonando...
universal mar,
implacable, dormido,
trémulo, solo.
Jesús Masanet
(Madrid, España)
desde la hierba
criquean los grillos
té en mayo
después de navidad
en el pueblo
sólo ancianos
en el parquecito
una mendiga sueña
miríada de luces
si no volviera a ver
esa cara adorable
tan sólo pensando
Joan Mateu i Martí
(Barcelona, España)
En la distancia
se me borran tus ojos
y tu fragancia.
Solo, en la noche,
me reprocho y me fundo
con mi reproche.
Es en el viento
que se van mis amores
con un lamento.
Cuando te miro
tu boca me responde
con un suspiro.
Jorge A. Téllez Rosales
(Ciudad de México, México)
toca de nuevo
la insaciable tormenta
abro la puerta
la mariposa parece
no tener rumbo
esa es su finalidad
te abres paso
en el agua pato
teniendo alas
tiene gracia
el estanque vacío
no ha llovido
paloma triste
la noche envuelve
posas seductora
risa de pudor
sueños de amaranto
primeros besos
Jorge Martínez Ruiz
(Morelos, México)
Al pronunciar
un trino, el cenzontle
esparce el día.
(El cenzontle es un pájaro común en el territorio mexicano del que se dice que tiene cuatrocientas voces)
La suave brisa
le desprende al bambú
un pensamiento.
Al beber agua,
el cuervo quizá turbó
el infinito.
Por la gracia
de junio el musgo
somete rocas.
Por un segundo
descansa el colibrí.
¡Me ha mirado!
Piso la yerba
y el humilde anís
la luz perfuma.
José Cáceres
(Murcia, España)
decapitada
muere decapitada
decapitada
silencio en tu alma
destronada, ausente
de dolor calla
ojos azules
sus pechos voluptuosos
ciegan sus ojos
haiku sanador
requiere reposo al
gozo personal
todo impoluto
hasta el aire es lúcido
floto a través de él
José Eligio Prieto
(Sevilla, España)
humeante luz eléctrica
fuego hay dentro de ti
ardiente deseo
plumas de metal
flores de colores
salid al balcón ¡reíd!
José Luis Pérez Pastor
(La Rioja, España)
"Si llega el caso"
Cuando te vayas
cierra bien la ventana.
Que no me llame.
"Respiración (des)asistida"
Como ventosa
te llevaste mi atmósfera.
Queda el vacío.
José Turull Bargués
(Buenos Aires, Argentina)
Sala de espera
este tiempo que sobra
aprovéchalo
No lo parece
el tiempo, que es tan largo
se va de golpe
El amor sano
nunca debes buscarlo
llega él solo
Los sentimientos
cuanto más se los busca
menos se encuentran
Abre el corazón
y verás como llega
lo que deseas
Claro de luna
es la musa perenne
de los amantes
Juan Román
(Madrid, España)
Baja y sube
mi corazón de lluvia
como una nube.
Nada parecen
y en la misma pecera
nadan dos peces.
Juana Pérez
(Valencia, España)
Azul marino
por las mañanas
mientras camino.
Espiga quebrada,
calor en el verano
no queda nada.
Una ventana
como ojo expandido.
Gente que pasa.
Carpas doradas
en los estanques,
luces cambiantes.
Conchas menudas
buscando la arena
formando dunas.
Pobre simiente,
la noche estrellada
dicta tu suerte.
Luisa Arellano
(Cáceres, España)
Aroma intenso
suavidad en la tarde
hojas mojadas.
Sombras del fuego
brillantes como estrellas...
necesidades.
Cristal dorado
por la luz de la luna
que se desliza...
Tormentas de verano
reviven los colores
respira el alma.
Aire amarillo
envolviendo el silencio
junto a la hierba.
Boca de metro
animales salvajes
la jungla humana.
Lujo Berner
(Murcia, España)
día de playa
hay huellas en la arena
que yo persigo
noche de viernes
pop & gin-lemons
sonrisa boba
tiempo de siesta
trágico sopor sin fin
cimenta miedos
misterio leve:
¿ardillas y mapaches?
¿niños y niñas?
el orangután
se encuentra panza arriba
bebiendo vino
dormir un poco
sin sueño y pesadilla
sólo dormir
Maite1957
(Arizona, Estados Unidos)
Croar de rana
y en la charca oscura...
la clara luna.
Todo y nada...
se nos da, regalado
...por los dioses.
Negros, tus ojos
alumbraron mi vida
en arcoiris.
Besar tus labios
y morirme en ellos:
¡vida eterna!
Una nube gris
en el cielo de Mayo...
la miro y callo.
Ladra mi perro;
de la callada noche
rompe el silencio.
Maldoror
"Humo"
Sombra sonora
que cruza la pradera
(palabra apache).
Manuel López Gil
(Madrid, España)
Luz en el porche,
luciérnagas bailando
cegadas, locas.
"La salamandra"
Pared de cal,
quieta la salamandra
mira a la mosca.
"La cogida"
Se clava el cuerno,
voltea por los aires.
Gritos de espanto.
En el juncal
se ha posado el jilguero.
Canta a su amada.
Desde el balcón
cantan una saeta.
La Virgen llora.
"La fresa"
Muerdo la fresa.
una dulce acidez
besa mi boca.
Mar
(Zaragoza, España)
Noche y silencio
contemplan la luna
ojos abiertos
María Constanza Viarenghi
(Buenos Aires, Argentina)
Los pajaritos
festejan su libertad
en pleno vuelo.
Bichitos de luz:
ráfaga que ilumina
a enamorados.
El amanecer
nos muestra cómo será
el nuevo día.
Sol de verano
sale en todo su esplendor,
festejan rosas.
Río travieso,
las mariposas dicen
verte contento.
Hoy florecerán
con más vida que nunca
las azucenas.
Mariela Trabuchi
(Santa Fé, Argentina)
Luna de plata,
como un tesoro ocultas
tu otra cara.
El hombre es dueño
de todo pensamiento,
no de sus sueños.
La humanidad
va errando todo el tiempo
por vanidad.
¿Qué es el amor?
Ilusión, vanidad,
otro dolor...
Nuestro destino
es no tener destino,
sólo buscar...
¿Es la poesía
una gran vanidad
o hipocresía?
Melissa Lanusse
(Buenos Aires, Argentina)
las gotas llueven
el mar se adentra lento
llegó el frío
vida es morir
sin tener tu sonrisa hoy
en invierno llueve
la primavera
traerá consigo amor
aguardo calor
Mestre Egidio
(Pará, Brasil)
¿Adónde vas, hombre
si quitas tú la vida
de tu planeta?
Se va la vida,
y luego las selvas...
siguiente: el hombre.
Una estrella,
un pequeño planeta...
un mal; ¡nosotros!
Mireia Pol
(Barcelona, España)
Siesta de verano,
en la terraza
aúllan los monos.
Nabel
(Vizcaya, España)
Juegos de niña
sol, tormentas y risa
perpetuos quedan.
Cima del monte
en lo lejano busco
tu voz no hallo.
Montes de vida
un concierto de verdes
la voz del creador.
Aquella casa
vieja, ruinosa, bella
niña y coletas.
Lluvia que me tocas,
¿a quiénes antes que a mí?
Siglos de vida.
Nanook
(Sevilla, España)
En la espesura
dos monjes y un ajedrez;
ruido de piezas.
Viento del norte
helando paisajes,
helando almas.
En noches frías,
en frías noches de invierno
tu compañía.
Primeras lluvias.
Imagino otra vida
sobre mi almohada.
Brisa del monte;
iluminando dos caras
sólo la luna.
En tu ausencia,
ante la buganvilla rosa
toda la noche.
Oriol Montero Comas
(Barcelona, España)
hoja de espada
talonario de cheques
¿qué es más mortal?
árbol sin hojas
mariposa sin alas
atrocidad humana
aguas limpias
mundo maravilloso
vista de topo
Óscar Elena
(Salamanca, España)
"Amor"
Sobre los dos
amantes, silencioso
ardía Dios.
"Sexo"
En la frontera
tu cuerpo de mi cuerpo
es primavera.
"Homenaje a Isla Correyero"
"En el iglú
los esquimales arden",
dice el poema.
"Siesta"
¿Por qué
para soñar aún cierro
los ojos?
"Tiempo"
Quizá mañana
en el espejo no
soy el de ayer.
Óscar Mejía
(San Pedro Sula, Honduras)
Las hojas secas
alzadas por el viento
su vuelo ignoran.
Aves en vuelo:
ellas jamás sabrán
que las pienso.
Ahí afuera
¿quién canta, un zorzal
o el viento?
En el estanque,
entre las orquídeas,
la rana croa.
El cielo, el mar,
juntos vuelan.
El horizonte espera.
Agitado mar:
en la arena quedan
tus aguas fieras.
Osvaldo Núñez Bustos
(Buenos Aires, Argentina)
Recorro mi cuerpo
con mi mano.
Cantan tus besos en él.
"Haiku de la sonrisa"
Es tan fuerte tu sonrisa
que está presente
en tus besos.
"Haiku del puente"
Tus brazos
me tienden un puente
hacia noches de calidez.
"Haiku de la lluvia floral"
Pétalos
caen sobre mí
desde tus dedos y tus labios.
"Haiku de mi mujer"
Te llamo mi mujer.
No sos mi posesión
sino mi orgullo.
Pablo Rodríguez González
(León, España)
El río corre
el agua no se para
lleno mi cantimplora
Por donde siempre
por el mismo camino
todo tan nuevo
Por mi ventana
entran las estaciones
por mi ventana
Pascal Quero
(Francia)
ojos del bebé
madre enfrente - siguen
todas las miradas
ruido de coches
cerca de mis zapatos
van cien hormigas
artificiales
entre sus pétalos
un bebé duerme
sábanas nuevas
esta noche - mañana
página blanca
Argentina,
cerro de siete colores
- azul y blanco
libro abierto
viento en las páginas
- vuelta al principio
Pedro rtg
(Barcelona, España)
recuerdo con nostalgia
los otoños pasados
su tristeza
sonrío, perplejo
tu respiración y la mía
juntas en la noche
tú y yo
tu cuerpo y el mío
nosotros
las hojas caídas
vuelven a la rama
como mariposas
(traducción libre del original de Moritake)
Poetsuzy
(Nagano, Japón)
pienso en tí
río de invierno
lágrima de soledad
amor verdadero
dulces besos
mar de pasión
soledad
mar sin amor
silencio del mundo
mi corazón
bella rosa
versos de felicidad
tus caricias
mi deseo
beso en la boca
amor de verdad
sincera amistad
sonidos en el corazón
Rafael García Bidó
(Santo Domingo, Rep. Dominicana)
El desayuno.
En la silla de enfrente
se posa un cuervo.
Calle tranquila.
Zurean tempranito
cuatro palomas.
Con la basura
muchas flores de roble.
Así es abril.
Un hombre solo
escuchando a Vivaldi.
También dos moscas.
Días de gracia.
Está abierta la puerta
del paraíso.
Ropa tendida
al sol. Y un aire fresco
de navidad.
Rocío Lorenzo Sánchez
(Valladolid, España)
Un beso, una sed
que sacia otra boca
con la misma sed.
Sergio Borao Llop
(Zaragoza, España)
La vida mata
con lentitud de humo
mientras soñamos.
Todas las cartas
sembradas en la mesa.
El juez, dormido.
Tiempo de espera:
tejiendo un solitario
mueren las horas.
Abandonarse
a todas las rutinas:
morir un poco.
El caminante
encuentra carreteras
hacia la nada.
Dadme las voces
para formar un coro
que anuncie el alba.
Sergio García Clemente
(Santa Cruz de Tenerife, España)
De entre estas nubes
emergemos
el sol y yo.
Un pájaro canta
y alza el vuelo:
adiós, tristeza.
Brisa ligera:
el mundo se oculta
y reaparece.
Gélida lluvia:
no debí alzar
mis ojos al cielo.
El sol está alto
¡qué confortable,
mi piel!
Sol de Tabriz
(Buenos Aires, Argentina)
Desaparece,
nada queda del día
poco a poco.
¿Será la lluvia
el regreso a casa?
¡Qué maravilla!
Las huellas están.
En silencio escucho
crujir al fuego.
Anocheciendo
aparecen las luces,
plato de metal.
Sylvia Simonet
(Salto, Uruguay)
Este es mi vaso,
resquebrajado guarda
la esencia intacta.
Bajo el arcoiris
dos pájaros de oro
vuelan sin prisa.
Dulce perfume
de jazmín vespertino
inunda el patio.
Trumbo
Encarcelado
moriste de sed en pan.
Jamón serrano.